Los rosales son un grupo de arbustos espinosos y floridos representantes principales de la familia de las rosáceas. El número de especies ronda las cien, la mayoría originarias de Asia y un reducido número nativas de Europa, Norteamérica y África noroccidental. Sin duda su gran popularidad en todos los jardines del mundo se lo deben a su flor, la rosa. En este artículo nos dedicaremos a dejar en claro cuándo y cómo podar rosales, además nos tomaremos un tiempo a dar los cuidados que necesitan las rosas para estar sanas y fuertes.

Nota: Ten en cuenta que los consejos que aquí daremos son generales, este blog es leído en decenas de países, con características totalmente diferentes, por lo que no todos los tips se adaptarán de igual forma en todos los casos. Una vez que termines de leer el artículo quedará que analices toda la información y apliques lo aprendido de la mejor manera. Ante cualquier duda recuerda que puedes contactarnos para realizar tus consultas.

1. Cuidado de las rosas

Si queremos tener una buena floración no podemos dejar de podar nuestra planta de rosas, sin embargo ese no es el único cuidado que debemos darle ni mucho menos. A continuación veremos de forma breve como debemos cuidar nuestro rosal.

  • Plantación: elegir una ubicación adecuada cuando plantemos nuestro rosal es fundamental. Ubícala en un sitio con al menos seis horas diarias de sol. No amontones demasiado un rosal con otro, deja el suficiente espacio para que puedan oxigenarse.
  • Suelo: toda planta se adapta mejor a algunos suelos que a otros, y los rosales no son la excepción. Ellas prefieren los sustratos de tierra neutra o ligeramente ácida, rica en materia orgánica y con buen drenaje. Es recomendable no colocarla en un lugar donde haya habido rosas anteriormente, dado que el suelo puede haber dejado de ser apto, debiendo ser reemplazado a una profundidad no menor de los 45 cm.
  • Riego: en primer lugar es bueno que el riego sea lo mas parecido a la lluvia ya que un chorro de alta presión es perjudicial para estas delicadas plantas. Como segundo consejo es proporcionar el agua por la mañana, evitando así que el arbusto se “achicharre” con el calor del sol y/o quede húmedo a la noche desarrollando algún tipo de hongo o enfermedad. Si bien es muy bueno colocar un mantillo sobre la tierra para que mantenga la humedad, ten siempre presente que no debes encharcar el suelo, o podrás producir hongos en sus raíces.
  • Abono: preferentemente las plantas de rosas deben ser abonadas tres veces al año. Los momentos adecuados son cuando empieza la primavera, una vez estén en plena floración y a mediados de verano. Nunca fertilices cerca del comienzo del otoño, ya que esto promoverá la generación de nuevos brotes, los cuales se congelarán con las primeras heladas.
Cómo podar rosas y cuando hacerlo
  • Plagas: las plagas más comunes en un rosal son el pulgón verde, hongos y escarabajos. Debes realizar una inspección regular para que estas no te tomen de sorpresa y poder actuar a tiempo. Como primer medida puede acudir a los remedios caseros (solo remedios comprobados), pero si ves que la plaga no retorcede no dudes en aplicar pesticidas.
  • Mulching: cuando hablamos del riego te recomendé la colocación de un mantillo para retener la humedad, eso se conoce como «mulch». Debe colocarse sobre todo en terrenos algo arenosos que no retiene la humedad o si el sol es demasiado fuerte. Nunca lo coloques cerca del tronco, ya que esto puede dar un exceso de humedad que puede terminar trayendo hongos.
  • Poda: la poda de rosales es lo que te trajo a este artículo, por lo que no podía faltar en este listado de cuidados. En lo que sigue profundizaremos sobre este punto.

2. Herramientas para podar las rosas

Desde el punto de vista práctico podar rosas no es una tarea complicada. Por ello te las podrás arreglar con estas simples herramientas:

  • Tijeras de podar.
  • Guantes.
  • Gafas protectoras.

Es recomendable desinfectar las tijeras antes de la poda. Esto ayudará a no transmitir enfermedades, deberás hacerlo antes de comenzar la poda y cada vez que cambies de planta.

3. Tipos de rosas / clasificación

Antes de meternos de lleno con la poda veremos una sencilla clasificación, basada en sus posibilidades de ser usadas en jardines (clasificación que muy frecuentemente es utilizada en catálogos comerciales)

3.1. Rosales bajos

En los rosales bajos podemos diferenciar dos tipos:

Hibridos de té y similares como las Pernetianas: estas se caracterizan por tener flores grandes y generalmente solitarias.

Polyanthas y Floribundas: en ellas sus flores son más pequeñas y numerosas.. Son excelentes rosales para un jardín. Todos ellos son remontantes o reflorecientes.

3.2. Rosales de pie alto o de vara (rosales «sobre tallo» )

En las rosas de pie alto o de vara podemos encontrar las normales y las lloronas, las cuales se caracterizan por lo siguiente:

Normales: estas son variedades de las clases anteriores, injertadas sobre un tallo a 1-1,20 metros del suelo.

Llorones: son variedades de rosales trepadores, de madera suficientemente flexible, injertados sobre un tallo a 1,50-2 metros del suelo.

3.3. Rosales trepadores o sarmentosos

Dentro de las rosas trepadoras o sarmentosas tenemos dos grupos bien diferenciados:

No remontantes: por lo general producen flores pequeñas y provienen de Rosa wichuraiana y Rosa multiflora.

Remontantes: en estas podrás encontrar con flores grandes, medianas y pequeñas. En este grupo se encuentran los «climbing» y los verdaderos rosales trepadores.

3.4. Rosales miniatura

Este es un grupo especial que provienen del cruce de la Rosa rouletti, la forma más enana de R. chinensis mínima, con rosales híbridos de té.

Terminada esta breve clasificación veremos algunas normas generales sobre cómo y cuándo podar un rosal, para luego estudiar particularmente la poda de cada tipo de rosal.

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4. Cómo podar rosales – Normas generales

Algunos principios generales que debes tener en cuenta al podar rosales son los siguientes:

  • Lo primero que hay que hacer al comenzar la poda es suprimir totalmente las ramas muertas y las muy debilitadas.
  • Las ramas conservadas deberán ser podadas según el vigor del rosal. Se dejarán tanto más largas cuanto más vigorosa sea la planta.
  • Hay que eliminar, tan pronto como se observen, los brotes emitidos por los portainjertos. Podrás distinguirlos por que son mas delgados, espinosos y sus hojas tienen un color verde más claro.

No se deben confundir, en especial por el diferente tratamiento a darles, los brotes del portainjerto con los «chupones » de las variedades injertadas. Los primeros deben ser eliminados sin miramientos, mientras que los segundos
son muy útiles para el rejuvenecimiento del rosal.

5. Cuando podar rosales

De manera general la época adecuada para podar rosales es desde finales de diciembre a mitad de marzo. Pudiendo realizar una poda tardía en climas donde sean de temer heladas tardías que puedan congelar los brotes tiernos.

En climas templados, donde la brotación suele ser muy temprana, se debe podar con anticipación. Mientras que en regiones de clima muy benigno, se aconseja hacer dos podas. La primera en enero. Y la segunda, bastante ligera, hacia mitad de agosto.

Analizando un poco el momento de poda segun el tipo de rosa podemos decir lo siguiente:

  • En rosales no remontantes la poda debe llevarse a cabo después de que hayan florecido, lo que ocurre, en general, en el mes de julio (dependiendo el lugar donde vivas).
  • En los rosales remontantes el momento adecuado variará según la región donde esté cultivada y en función de las rusticidad de la planta. Como regla general primero debes podar las más rusticas. Pudiendo comenzar con los Polyanthas y Floribundas para terminar con los híbridos de té.

Como veras la época para podar un rosal no es una regla igual para todos los tipos ni climas, deberás analizar bien cual es tu caso antes de tomar las tijeras. 🙂

6. Poda según el tipo de rosal

6.1. Poda de rosales bajos

Lo primero que hay que hacer antes de plantarlos es cortar raíces, ramas muertas y heridas. A las ramas que se conservarán se deberán podar a dos-tres yemas si la plantación se hace a finales del invierno o primavera. En cambio si se realiza en noviembre-diciembre, las ramas deberán cortarse con una longitud de entre 30 y 40 cm. Una vez terminado el inverno se podará a dos a tres yemas.

En general al podar estos rosales se busca la forma de vaso. Para ello hay que dejar de tres a cinco ramas, según el vigor del rosal y el número de ramas que tenga. Lo recomendable es mantener las ramas de un año, que, en general, son más vigorosas y están mejor constituidas. Para lograr la forma de vaso se debe eliminar:

  • Ramas del centro del arbusto.
  • Las de más de dos años.
  • Ramas que se encuentren demasiado próximas a otras más vigorosas, mejor formadas o mejor situadas.

En cuanto a la longitud de poda de las ramas conservadas existen varios criterios. Entre ellos esta la poda larga, la poda corta, y uno más integrador el cual recomienda podar según el vigor de las ramas conservadas. Desde esta web recomendamos el tercer criterio.

Así la poda según vigor nos indica que ramas débiles, con el grosor aproximado de un lápiz, se podarán a dos-tres yemas. Mientras que ramas más vigorosas, con el grosor de un dedo pulgar, se podarán a cinco-seis yemas. Al momento de realizar el corte lo haremos por encima de una yema que «mire» al exterior del rosal, esto ensanchará el vaso evitando que el brote salga hacia adentro.

A) El tallo «a» se corta más alto que el «b» y el «c»; se debió podar en el punto L. B) El error da lugar a desequilibrio de la planta que favorece al tallo «a» en detrimento de los otros dos. C) Poda bien hecha del rosal al año de la plantación.

Aparte de esta poda principal es necesario ir quitando las flores pasadas. Se cortarán con un tallo de longitud tal que elimine las flores que se quieren retirar y las dos primeras hojas que aparecen en el mismo.

6.2. Cómo Podar rosales trepadores remontantes

Al podar estos rosales hay que distinguir entre la poda de formación y la de conservación. Generalmente, cuando los compramos, nuestro rosal trepador viene con las ramas muy largas, debido a se han cortado muy poco o no se ha hecho dicha operación. Por lo tanto, es el momento de iniciar la poda de formación.

6.2.1 Poda de formación

No debes tener miedo al recortar ramas, dado que de no hacerlo corres el riesgo de que el mismo no arraigue bien, teniendo una vegetación reducida y con ramas débiles.

Al podar rosales trepadores en formación debemos buscar obtener un armazón sólido y vigoroso. Para conseguirlo es necesario podar corto las dos o tres ramas que tiene el rosal al plantarlo, a unos 20-40 centimetros de longitud. Si bien pueden no obtenerse flores el primer año, el rosal emitirá brotes vigorosos de 2 a 4 metros de longitud que nos darán la posibilidad de hacer una empalizada mayor que en el caso de no haber sido podado.

Al finalizar el primer año de plantación podaremos el rosal suprimiendo un cuarto de la longitud de las ramas, quitando así su parte terminal más tierna. Las ramificaciones secundarias sobre dichas ramas se podan a dos yemas.

6.2.2. Poda de conservación

La poda de conservación en estos rosales tiene por objeto mantener la juventud de los rosales y estimular el desarrollo de las ramas de flor. Al podar siempre respetaremos el armazón generado en la formación, renovándolo en su momento, actuando sobre las ramificaciones secundarias.

Este tipo de poda del rosal consistirá en la supresión de las ramas viejas, las cuales ya no dan ramificaciones secundarias, y, por tanto, flores. Generalmente esto ocurre en ramas de mas de cuatro años. Debiendo ser sustituidas por brotes vigorosos del año que hayan salido de la cepa.

De los demás brotes del año que salen de la cepa se deberán eliminar los débiles, y se recortarán a un cuarto de longitud los vigorosos. Para aumentar la floración debemos empalizar en posición inclinada estos brotes.

Las ramificaciones secundarias se cortarán, según su vigor, a dos-cinco yemas, suprimiendo las muy débiles.

Por último se recomienda realizar la poda estando desempalizados los rosales. Una vez efectuada la operación, se han de volver a empalizar. Esto es válido, también, para los rosales no remontantes.

Rosa trepadora en plena floración

6.3. Poda de rosales trepadores no remontantes

La poda de rosales de este tipo debe comenzar en la plantación. Recortando todas sus ramas, de una forma menos intensa que en los rosales remontantes. Se rebajarán las ramas a la mitad de su longitud, renunciado a una floración abundante en el primer año, a cambio de un buen arraigo.

Los rosales trepadores no remontantes son muy vigorosos y florecen sobre madera del año anterior, se podarán en julio, después de haber terminado su floración.

Al podar eliminaremos a ras de suelo toda rama vieja que ya ha florecido. A diferencia de lo que ocurre en los remontantes, el armazón es solo temporal, debiendo renovarlo cada año. El increíble vigor de estas plantas les hace emitir cada año, a partir de la cepa, numerosos brotes nuevos.

Todos los nuevos brotes a conservar serán recortados, dejándolos con una longitud de 2-3 metros, en función de los soportes que les mantienen. Por otro lado, las ramas secundarias, se cortarán quedando con unos 10 cm de longitud.

Buscando obtener ramas regularmente florecidas es recomendable empalizar los brotes nuevos y doblar hacia el suelo la extremidad de aquellos que han alcanzado la longitud deseada.

6.4. Cómo realizar poda de rosales de pie alto

Recordando la clasificación diremos que los rosales de pie alto normales se podan igual que los de pie bajo, sobre yemas exteriores para dejar libre el centro. En este tipo de rosales, si sale algún brote hacia lo alto, deformando el aspecto de la planta, debe despuntarse a trescuatro yemas.

En cambio los llorones se podan de modo similar a los correspondientes trepadores que les han originado.

Rosal de pie alto que lleva dos injertos, antes de la poda (1); después de la poda (2).

6.5. Poda del rosal miniatura

Este rosal, de una altura de 20 centímetros, da numerosas flores pequeñas. Se conservarán entre la tercera parte y la mitad de las ramas que queden, después de haber eliminado las ramas muertas y las mal formadas o situadas.

7. Poda de rosales según época del año

Dado que he visto que muchas personas se preguntan ¿como debo podar rosales en verano? y ¿como se realiza la poda de rosales en invierno?, aprovecharé este apartado para responder esta duda.

7.1. Cómo podar rosas en verano (poda verde)

En la poda de rosales de verano, o más conocida como «poda verde», se pueden realizar las siguientes tareas:

  • Cortar flores secas.
  • Aclareo ligero de rosal, evitando consumo inútil de energía.
  • Eliminar partes secas.
  • Corte de chupones y brotes del portainjerto.
  • Corte de ramas enfermas.

La poda en esta época siempre debe ser liviana, y en caso de cortar ramas de un cierto grosor, se deberá curar la herida con algún cubre-corte. Esto evitará que por la herida ingrese alguna enfermedad, que en el verano son más propensas en aparecer.

7.2. Cómo podar rosales en invierno

Podar rosales en invierno es lo más común, es la época adecuada para realizar podas más drásticas. Esto es por que la planta está en estado latente, donde el consumo de energías es menor a otros meses de año.

Vuelve a los apartados anteriores donde hemos desarrollado en profundidad todo sobre esta poda.

8. Poda de rosales viejos

Hay que tener siempre presente que con la poda debemos ir renovado poco a poca la estructura del rosal. Cada año hay que eliminar algunas ramas envejecidas y poco fructíferas, fomentando así el surgimiento de nuevos brotes e impidiendo que la estructura del rosal envejezca.

Generalmente llegamos a tener un rosal envejecido (con mucha madera improductiva y poca floración) cuando lo detallado en el anterior párrafo no se lleva acabo por algunos años. Si eso sucede es el momento de llevar a cabo una poda severa, o poda de rejuvenecimiento.

En primer lugar la poda de rejuvenecimiento del rosal deberá llevarse a cabo cuando las heladas fuertes hayan pasado. Comenzaremos por eliminar desde la base todas las ramas secas. Luego seleccionaremos las ramas más sanas y fuertes y las cortaremos a 1/4 de altura. En caso de contar con algunos chupones no debes eliminarlo, este servirá para comenzar a armar la nueva estructura. Terminada la la poda se debe curar las heridas con cubre-corte.

En la primavera, y dado que el rosal responde bien a podas severas, largará nuevos y vigorosos brotes desde la base. Estos serán los encargados de formar la nueva estructura de la planta. De aquí en adelante puedes comenzar con la poda de formación, vuelve a los apartados anteriores, donde hemos visto el tema. 🙂

9. Vídeo sobre poda de rosales

Si lo visto hasta aquí no fue suficiente para entender todo sobre cómo y en que época podar rosales te entiendo, muchos prefieren explicaciones más gráficas. Por ello te dejo este breve vídeo que te ayudará a aclarar mucho de lo visto en este post.

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Hasta aquí hemos llegado con este artículo, espero hayas encontrado la respuesta a todas tus dudas en el cuidado y poda de rosales.

Fuente de información:

PODA DEL ROSAL Y DE OTROS ARBUSTOS ORNAMENTALES – Hoja divulgadora.

Cómo y cuándo podar rosales
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