Naranjonaranjero o naranjo dulce, es un árbol frutal del género Citrus, que forma parte de la familia de las rutáceas. Se trata de un árbol perenne que en óptimas condiciones de cultivo llega hasta los 13 m de altura. De sus flores blancas se generan lo que hace tan popular a esta planta, su fruto, la naranja. No podía faltar en este blog un artículo sobre cuándo y cómo podar un naranjo, incluyendo además breves tips sobre su cuidado.

Nota: Ten en cuenta que los consejos que aquí daremos son generales, este blog es leído en decenas de países, con características totalmente diferentes, por lo que no todos los tips se adaptarán de igual forma en todos los casos. Una vez que termines de leer el artículo quedará que analices toda la información y apliques lo aprendido de la mejor manera. Ante cualquier duda recuerda que puedes contactarnos para realizar tus consultas.

1. Cuidados del naranjo

Si bien en este post hablaremos de la poda del naranjo, la misma es una técnica de cuidado de este frutal. Es por ello que arrancaremos con algunos tips claves para cuidar tu árbol de naranjas.

  • Ubicación: al momento de seleccionar el lugar donde ubicaremos nuestro naranjo debemos hacerlo buscando uno con incidencia directa del sol. Eso asegurará un crecimiento y desarrollo óptimo.
  • Riego: necesita aporte abundante de agua en los meses de verano. Como regla general, que variará con las lluvias recibidas, puedes regar 3 veces por semana en épocas calurosas, y cada 4-5 días en el resto del año.
Poda del naranjo, ¿cómo y cuándo hacerla?
  • Abono: el naranjo debe ser abonado de forma anual con elementos orgánicos. El mismo debe ser rico en nitrógeno, fósforo y potasio.
  • Hojas: el análisis de las hojas de este frutal nos indican muchas veces sus necesidades. Por ejemplo si se tornan amarillentas con nervio de color verde puede necesitar sulfato de hierro. Por el contrario, si se vuelven completamente amarillas es posible que necesite sulfato de cinc. Si queda una V de color verde en la hoja amarillenta, lo más seguro es que nuestro naranjo tenga una deficiencia de magnesio. Por ello es recomendable estar atento a cualquier cambio en las hojas del naranjo, y ante cualquier duda consultar a un experto.
  • Temperatura: zonas de temperaturas extremadamente bajas pueden matar al naranjo. Si ese es tu caso debes cubrir la base con plástico apenas comienzan los fríos. En caso de ser una planta pequeña, y la tienes en maceta, lo más recomendable es llevarla al interior.
  • Trasplante: en caso de tener tu naranjo en maceta debes realizar un trasplante en primavera. Espera hasta que pasen las últimas heladas para correr cualquier riesgo. Si cambias de maceta procura asegurarte que esta drena correctamente.
  • Acolchado: el acolchado es una técnica que consiste en cubrir la superficie del suelo donde están los cultivos con material orgánico, como paja, hojas y ramas secas. Su objetivo es proteger el suelo de los rayos solares y, a su vez, fertilizarlo mediante la descomposición de los elementos orgánicos que componen el acolchado. Esto genera un microclima que además de favorecer el suelo, ayuda a mantener los niveles de humedad en los óptimos.
  • Poda: si bien dejamos la poda del naranjo como último item, no es un cuidado poco importante. A continuación veremos por que te lo digo.

2. Herramientas para la poda del naranjo

Son varias las herramientas que necesitan ser usadas para podar un naranjo. La elección dependerá en gran medida del tipo de poda y del tamaño del frutal.

  • Tijeras de podar.
  • Serrucho.
  • Tijeras y serrucho para poda en altura.
  • Motosierra.
  • Escaleras o andamio.
  • Elementos básicos de seguridad como casco y guantes.

Es recomendable desinfectar las herramientas de corte antes de la poda. Esto ayudará a no transmitir enfermedades, deberás hacerlo antes de comenzar la poda y cada vez que cambies de planta.

3. Cómo podar un naranjo

Los principios fundamentales por los que se poda un naranjo podemos resumirlos en los siguientes:

  1. Formar una estructura en la que deberá apoyarse toda la producción.
  2. Distribuir correctamente las ramas de producción, permitiendo así una buena iluminación y ventilación de la copa.
  3. Asegurar una buena producción, dejando la cantidad correcta de órganos.
  4. Adecuar el marco de plantación de acuerdo con el porte de la variedad.

Esto nos llevará a tener un frutal correctamente formado y equilibrado, algo que permite:

  • Facilitar la iluminación, ventilación e ingreso de productos fitosanitarios en los tratamientos.
  • Lograr una correcta distribución de frutos, en las zonas mas adecuadas.
  • Aumentar tamaño y color de los frutos.
  • Regular la producción evitando años abundantes o de escasez en floración y fructificación (vecería).
  • Equilibrar la relación entre los órganos de vegetación y producción.
  • Suprimir las ramas enfermas, secas o improductivas, evitando así el envejecimiento del árbol y la propagación de plagas y enfermedades.

También te puede interesar conocer sobre la poda de:


3.1. Poda del naranjo según su edad

En definitiva, al podar un naranjo lo que se pretende es aumentar la rentabilidad de una plantación. Esto implica una serie de trabajos enfocados de distinta manera según la etapa de la vida del árbol.

1°. Apenas se trasplanta un naranjo deben comenzar las primeras podas del mismo, tendientes a dar los primeros lineamientos de las estructura futura. Esta es la conocida como PODA DE PLANTACIÓN.

2º. En su primera etapa, primeros años de plantación, hay que procurar formar un armazón fuerte y vigoroso, pensando en la cosecha que ha de soportar y que no dificulte las distintas operaciones de cultivo. Lo llamaremos PODA DE FORMACIÓN.

3º. En la fase siguiente hay que procurar un equilibrio entre el desarrollo vegetativo y productivo. Las operaciones que se efectúan constituyen la PODA DE MANTENIMIENTO Y FRUCTIFICACIÓN, aunque no se pueden establecer fronteras entre la etapa anterior y ésta.

4º. Otra fase es aquella en la que por accidentes climáticos (heladas), enfermedades, edad, abandono de árboles sin podar… hay que intervenir más enérgicamente. El conjunto de estas acciones, con el fin de recuperar al árbol para la producción normal constituirán la llamada PODA DE RESTAURACIÓN O REGENERACIÓN. Normalmente estas actuaciones más severas se aprovechan para efectuar un cambio de variedad o hacer sitio en el marco de plantaciones.

3.1. Poda de plantación del naranjo

Esta es la poda del naranjo que se lleva a cabo una vez trasplantado. En elle eliminaremos parte de las ramas, sobre todo las mas tiernas. Normalmente el plantón debe tener una rama principal con una altura superior a 80 cm. la cual se cortará a unos 60-70 cm del suelo. Además se eliminarán los brotes tiernos que estén a menos de 40 cm del suelo.

Los pasos a seguir deben ser:

1. Deshacer el terrón de tierra adherida a la planta, aunque sea de maceta, en agua, con el fin de no dañar las raicillas que forman la barbada.

2. Comprobar el estado de las raíces principales y sanearlas (poda de raíces).

3. Plantar el plantón, en su sitio definitivo, procurando que las raíces queden bien dispuestas en el hoyo.

4. Cortar el tallo o parte aérea a unos 60-70 cm., medidos a partir del nivel del suelo, ya que la raíz es insuficiente, para resistir la pérdida de humedad por la parte aérea.

3.2. Poda de naranjo joven – Formación

Esta poda del naranjo es la que se lleva adelante en sus primero años de vida. El objetivo de la misma es crear una estructura de ramas principales capaz de soportar su propio peso y el de la cosecha.

Durante los primeros años, la poda queda limitada a:

1. La eliminación de todos los rebrotes que surjan del patrón, hasta una altura de 40-60 cm (protector).

2. Despunte de alguna, o algunas ramas situadas en el centro del árbol y que por su situación no serán ramas principales.

Poda de formación del naranjo
Poda de formación del naranjo

Las ramas principales se seleccionan durante el 2º y 4º año, de entre aquellas que han mostrado mayor vigor y procurando:

A) Elegir un máximo de 3 a 4 ramas

B) Que estén distribuidas de forma equidistante alrededor del tallo (si seleccionas 4 ramas principales puedes tomar los puntos cardinales como orientación)

C) Que contribuyan a dar solidez y consistencia a la copa, evitando que surjan de la misma altura.

D) Que faciliten su acceso, evitar ramas muy altas o muy bajas.

3.3. Podar un naranjo adulto – Mantenimiento.

Al podar un naranjo es su etapa adulta se pretende corregir los defectos originados por el desarrollo vegetativo del árbol y mantener el sistema de poda elegido. Además buscaremos regular la producción y favorecer la iluminación.

Si hemos realizado una correcta poda de formación del naranjo y corregimos oportunamente algún defecto en el desarrollo vegetativo, la poda necesaria es mínima. Limitándose a un simple aclareo de ramas.

Poda de mantenimiento del naranjo
Poda de mantenimiento del naranjo

Por lo tanto, cuando tengamos ya nuestro naranjo bien formado, solo quedará mantenerlo con lo siguiente:

1. Suprimir ramas muertas, enfermas o muy lesionadas

2. Cortar ramas mal dirigidas y/o mal emplazadas.

3- Respetar estructura principal.

4. Levantar faldas a unos 50 cm.

5. Realizar un aclareo de ramillas.

6. Cortar todo chupón que este al centro de la copa.

7. Mantener cierta distancia con árboles cercanos, al menos 50 cm.

Debes entender esta poda del naranjo como una poda liviana solo para mantener la estructura. No es bueno realizar podas fuertes frecuentemente en este frutal.

3.4. Poda de un naranjo viejo – Restauración

Cuando el naranjo tiene varios años comienza a reducir notablemente su número de frutos y su tamaño, para restablecer su vigor se puede llevar a cabo una poda fuerte. Esta poda fuerte se la conoce como poda de rejuvenecimiento o restauración.

Poda de regeneración de naranjo

Una poda tan enérgica supone un gran desequilibrio, entre la parte aérea y la subterránea, y, por tanto, habrá que reducir las labores de abonado, riego etc. teniendo en cuenta este desequilibrio, disminuyendo, en lo posible el flujo de savia a la parte aérea.

4. Cuándo podar un naranjo

Para seleccionar la época adecuada para podar un naranjo mucho tiene que ver la edad del mismo.

En árboles jóvenes, se pueden efectuar las podas de formación en cualquier época, siempre que no haya peligro de bajas temperaturas. Para eliminar ramas de importancia se hará en épocas donde la actividad vegetativa sea mínima.

En árboles adultos, se debe podar tras pasar el riesgo de heladas y recogida de la fruta. En caso de descenso de las temperaturas los árboles podados sufren más que los que aún no se han tocado.

Dado que no siempre es posible podar cuando se quiere, es más recomendable atrasar la poda que adelantarla. Pues el peligro de una poda temprana es más grave que el de la tardía.

Como último consejo recomiendo que una vez realizados todos los cortes, pintes los mismos con algún cubre corte. Esto evitará el ingreso de posibles enfermedades o plagas, algo muy común en heridas tan grandes como las que se generan con esta poda.

5. Vídeo sobre la poda del naranjo

Para ir cerrando el post dejamos un vídeo del canal Angelatedo, en él podrás entender gráficamente varias cosas que vimos hasta aquí. Espero te sirva. 🙂

También te puede interesar conocer sobre la poda de:


Bueno hasta aquí hemos llegado con este artículo en el que hablamos sobre lo cómo y cuándo podar un naranjo, y sus cuidados generales. Espero que no tengas ninguna duda cuando debas tomar tus tijeras y ponerte a trabajar. 😉

Fuente de información:

Manual de poda de cítricos – NACIONES UNIDAS Oficina contra la Droga y el Delito UNODC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *