El avellano común (Corylus avellana) es un árbol caducifolio con su origen en Europa y Asia. La avellana es de los frutos secos más populares del mundo. Por ello no podía faltar un post en este blog sobre cómo y cuándo realizar la poda del avellano, y los cuidados más importantes para tener una planta sana y fuerte.

Nota: Ten en cuenta que los consejos que aquí daremos son generales, este blog es leído en decenas de países, con características totalmente diferentes, por lo que no todos los tips se adaptarán de igual forma en todos los casos. Una vez que termines de leer el artículo quedará que analices toda la información y apliques lo aprendido de la mejor manera. Ante cualquier duda recuerda que puedes contactarnos para realizar tus consultas.

1. Cuidados del avellano

Si bien podar el avellano es un tarea de mantenimiento bastante importante, no es ni por cerca la única. En lo que sigue veremos brevemente los cuidados que debemos en su cultivo.

  • Suelo:  se desarrolla preferentemente en suelos con ph entre 5,5-7. Por otro lado los prefiere bien drenados y de ser calcáreo será necesario aportarle sulfato de hierro o abonarlo con abonos para plantas acidófilas.
Poda del avellano - ¿Cómo y cuándo hacerla?
  • Ubicación: prefiere lugares bien iluminados, de igual forma puede desarrollarse en ubicaciones con semisombra.
  • Temperatura: climas templados son los perfectos para su desarrollo, aguantando perfectamente fríos y heladas. Por otro lado no es tan resistente a altas temperaturas.
  • Abono: es recomendable realizar abonado con fertilizante mineral en la floración, cuando comienza a brotar y en mitad de otoño. También puede abonarse con estiércol en otoño.
  • Riego: el encantan los terrenos frescos y algo húmedos, debiendo ser regados con frecuencia. En temporadas de altas temperaturas deberá ser regado unas 3 veces por semana, mientras que en el resto de año cada 4 o 5 días. Este árbol no resiste sequías, nunca lo olvides.
  • Multiplicación: son tres las maneras de obtener una nueva planta; por semilla, por acodo o por medio de injertos. En caso que optes por semilla ten en cuenta que la producción vendrá mas tardía.
  • Poda: último item pero no menos importante, podar un avellano es muy importante si queremos tener un control sobre la producción de avellanas. Quédate hasta el final del post y aprenderás todo sobre este tema. 🙂

2. Herramientas para podar el avellano

Son varias las herramientas que necesitan ser usadas para llevar a cabo la poda de un avellano. La elección dependerá en gran medida del tipo de poda y del tamaño del frutal.

  • Tijeras de podar.
  • Serrucho
  • Motosierra.
  • Escaleras o andamio.
  • Elementos básicos de seguridad como casco y guantes.

Ten en cuenta que debes desinfectar toda herramienta de corte antes de la poda. Esto ayudará a no transmitir enfermedades, deberás hacerlo antes de comenzar la poda y cada vez que cambies de planta.

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3. Poda del avellano – ¿cómo y cuándo hacerla?

Podar el avellano consiste en la eliminar criteriosa y ordenadamente de una proporción de la planta. Su objetivo es dar la forma deseada al árbol, obtener producción precoz y alcanzar alta productividad y calidad de frutos de manera regular. Según la etapa de desarrollo de la planta, la poda puede ser:

  • De formación.
  • Productiva.
  • De rejuvenecimiento.

Dado que nada tiene que ver una poda con otra, veremos por separado y en profundidad cómo y en que época realizarlas, así tendrás bien el claro tu calendario de poda del avellano. 🙂

3.1 Poda de formación del avellano

La poda de formación depende del sistema de conducción del árbol elegido. En general son dos los sistemas, en eje único o tipo arbustivo. En cualquiera de los casos la poda debe favorecer el desarrollo del tronco/s y de los brazos principales, controlando las ramas competitivas.

3.1.1 En eje único

Aquí nos podemos encontrar con dos casos:

a) Cuando el aparato radicular de nuestra planta haya sufrido grandes cortes durante su extracción en el vivero y el brote es débil.

b) El caso contrario del anterior, es decir, el aparato radicular presenta un buen estado con un brote alto y vigoroso.

Dependiendo de si tu caso es el a) o le b), la poda de formación del avellano será más o menos drástica al comenzar.

Comencemos con la situación a), en esta se realizara una poda a 2 o 3 yemas. Esta poda severa favorecerá el desarrollo de brotes vigorosos. Luego durante el próximo verano se deberá elegir el brote más vigoroso y vertical, y despuntar los demás. Por seguridad se puede elegir más de un brote, en caso que alguno sufra daños, el otro toma su lugar. Cuando llegue el invierno se selecciona uno, se lo tutora y poda a unos 80 o 90 cm.

Poda de formación del avellano - eje único
Poda a dos yemas (a), elección del brote en verano (b) y selección del brote definitivo (c).

Para el caso b) se cortará el tallo a los 80 a 90 cm. Podando además las ramas laterales anticipadas a una o dos yemas.

Poda de formación de avellano - eje único
Poda a los 80-90 cm, y eliminación de brotes laterales anticipados.

En el invierno siguiente se eligen tres o cuatro brotes que serán los futuros brazos. Las mismas deben estar distribuidas radialmente y distanciadas en el punto de inserción al menos 10 cm. Deberán despuntarse para favorecer así la apertura de ramas.

Poda de formación de avellano - eje único

Selección de ramas principales y eliminación de brotes basales y brotes debajo de los 40 cm.

Los próximos años la poda del avellano seguirá siendo de formación. Se deberán despuntar los brotes, favoreciendo así la apertura de ramas. Además se eliminarán chupones y brotes que salne hacia el interior del árbol.

Por último queda apuntar que los brazos principales deben tener una inclinación con la vertical de 40 grados aproximadamente. Esto no se dará naturalmente en todas las ramas, por ello se podrá arquearlas artificialmente con el uso de hilo y estacas clavadas al suelo.

3.1.2 Tipo arbustivo

Por naturaleza, sin intervenciones del hombre, el avellano busca una estructura tipo arbusto. Por lo que podar el avellano para formarlo arbustivamente no es complicado. 🙂

Para comenzar, al momento del trasplante, se poda toda la planta a unos 30 o 40 cm de altura. Durante el primer y segundo o tercer año se lo dejará crecer libremente, esto dependerá del desarrollo de la planta.

Luego realizaremos la poda, seleccionando 4 o 5 brotes fuertes que salgan de la base de la planta. Al momento de realizar la selección deberemos elegir aquellos que se encuentren ubicados equidistantemente. Los demás brotes se eliminarán, incluso el brote original (ese que cortamos a 30 o 40 cm en el trasplante)

Poda de formación de avellano tipo arbusto
Poda de selección de 4-6 brotes estructales.

Ya en su cuarto año deberemos realizar una nueva poda de formación de nuestro avellano, guiando ramas principales y efectuando raleo del interior. Para el quinto año la formación ya se habrá terminado.

3.2 Poda de producción del avellano

La producción de avellano esta directamente ligada al vigor de los brotes que se forman anualmente, considerándose aquellos de una longitud entre 15-30 cm como los perfectos para generar avellanas. Es por ello que con esta poda del avellano lo que buscaremos en estimular al desarrollo de brotes de vigor óptimo. Lo lograremos cortando ramas de diámetro de entre 2-3 cm. Si se podan ramas de mayor diámetro estas producirán brotes demasiado vigoroso que no tendrán una buena producción.

Corte adecuado en poda de produccion
Cortes adecuados en una rama.

La poda de producción deberá llevarse a cabo anualmente, donde realizaremos un raleo de copa. Debiendo ser eliminado entre 10 y 15 % del total de nuestro frutal. Con esto tendremos una mejor iluminación y ventilación, obteniendo además ramas más largas y productivas.

Como regla general con esta poda deberemos eliminar:

  • Ramas ubicadas en el centro de la planta, permitiendo así un mejor ingreso de luz.
  • Raleo de ramas laterales para favorecer desarrollo de brotes fructiferos.
  • Toda rama con síntomas de enfermedades, heridos y superpuestos entre si.
  • Nuevos brotes generados desde la base.
Poda de producción y limpieza en avellano
Planta conducida en eje único, antes y
después de una poda de limpieza y productiva.

Aunque lo tengas adornando tu jardín, sin el objetivo de la producción, es bueno realizar anualmente esta poda del avellano. Lo ayudará a mantenerse sano y fuerte. La época recomendable para llevarla a cabo es en otoño-invierno.

3.3. Poda de rejuvenecimiento del avellano

Cuando tu avellano entra en su etapa de vejez comienza a perder vigor y producción. Podrás darte cuenta de ello cuando aparecen ramas improductivas o secas en la parte inferior, mientras que en la copa conserva algo de producción dada las mejores condiciones de iluminación y ventilación.

Para recuperar y rejuvenecer deberás podar el avellano de manera energética, rebajando la copa en sus ramas principales. Al mismo tiempo debes eligir 4 o 5 ramas principales sanas y eliminar las restantes. Cortarás dichas ramas principales a una altura de 2,5 o 3 m de altura eliminando todas ramas laterales. Luego de esta fuerte poda deberás esperar unos 3 o 4 años para que la producción vuelva a estabilizarse.

En el párrafo anterior describimos un rejuvenecimiento parcial del avellano, en el que dejamos varias ramas principales sanas. Pero puede darse el caso en que no tengamos ninguna rama principal salvable, en ese caso debemos cortar todas sus ramas a unos 50 cm desde su punto de inserción. Dado que este frutal responde muy bien a podas severas, en la primavera te encontrarás con gran cantidad de brotes los cuales deberán ser raleados. Para el siguiente invierno tendrás que seleccionar dos o tres brotes por rama para comenzar a formar nuevamente la estructura del avellano.

Poda de rejuvenecimiento en avellano
Poda drástica de copa y planta recuperada al cuarto
año.

En el transcurso de 3 a 4 años la copa quedará reconstituida y la planta recuperará la productividad que lentamente fue perdiendo.

Independientemente de lo severa de esta poda del avellano, siempre deberás colocar pasta cicatrizante en los cortes. Esto ayudará a que no ingresen enfermedades o plagas.

La época adecuada para podar un avellano con un poda de rejuvenecimiento puede variar dependiendo de la zona. En lugares con inviernos severos será mejor realizarla después de las últimas heladas, esto evitará la exposición de los grandes cortes a las bajas temperaturas. En caso que los inviernos no sean fuertes puedes adelantar esta poda para otoño-invierno.

4. Vídeo sobre poda del avellano

Como siempre en este blog hemos seleccionado un vídeo, en este caso del canal Caldones, Vega y Valle de Ranón. En él explican de forma completa como debe podarse un avellano y en que época hacerlo.

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Bueno hasta aquí hemos llegado con este post, espero que la próxima vez que tomes tus tijeras no tengas dudas sobre cómo y cuándo realizar la poda del avellano. 🙂

Fuente de información:

Curso de poda del avellano – INTA

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