Prunus armeniaca, llamado comúnmente damasco, albaricoque, albergero o chabacano, es un árbol frutal originario de China (donde fue hallada la variedad originaria silvestre), Turquía, Irán, Armenia, Azerbaiyán y Siria. En la actualidad se cosecha en mucho lugares del mundo, entre ellos América y Europa. En esta ocasión dedicaremos un artículo para desarrollar todo lo que respecta a la poda del albaricoque, cómo y cuándo hacerla y algunos tips sobre sus cuidados.

Nota: Ten en cuenta que los consejos que aquí daremos son generales, este blog es leído en decenas de países, con características totalmente diferentes, por lo que no todos los tips se adaptarán de igual forma en todos los casos. Una vez que termines de leer el artículo quedará que analices toda la información y apliques lo aprendido de la mejor manera. Ante cualquier duda recuerda que puedes contactarnos para realizar tus consultas.

1. Cuidados del albaricoque o damasco

Si bien podar el albaricoque es una tarea de mantenimiento fundamental, no es el único cuidado que se le debe dar a este frutal. En lo que sigue veremos algunos de los cuidados del damasco más importante.

  • Ubicación: requiere de un lugar a pleno sol, preferentemente protegido del viento para que sus frutos se desarrollen mejor. Si vives en una región con duros inviernos, es preferible tenerlo contra una pared orientada al sur.
Cómo y cuándo podar un albaricoque
  • Suelo: como sustrato óptimo podemos decir que son aquello bien drenados. No soporta un exceso de humedad.
  • Floración: La floración del albaricoquero se lleva a cabo entre febrero y abril, según la región. Así que es preciso un clima húmedo por las noches de la floración para la polinización.
  • Riego: no requiere ser regado, a menos que este hubicado en zonas de grandes sequías. Si bien es resistente a las bajas temperaturas, no sucede lo mismo cuando hay exceso de agua en sus raíces. Por esta razón, debemos asegurarnos de que el terreno cuente con un buen drenaje.
  • Fertilización: Se sugiere realizar 4 aplicaciones por temporada de fertilizantes especialmente en meses de calor, y ante algún estrés como en el caso de las podas.
  • Trasplante: Es recomendable hacerlo en otoño durante el receso vegetativo del árbol. En esta ocasión también se recomienda abonar.
  • Recolección: Para corroborar su madurez, se debe apretar ligeramente entre los dedos, si se marcan los dedos levemente están listo para cortar.
  • Plagas: en cuanto a las plagas el damasco es normalmente atacado por moscas blancas y el escarabajo de flores. Para primero se debe dar tratamientos anticipados, o puede que sus brotes queden con dañado irreparables. En cuanto al escarabajo de flores, dependiendo la cantidad se pueden quitar a mano o colocar algún insecticida.
  • Poda: como pasa con todo frutal su poda es fundamenta. Al realizar la poda del albaricoque estaremos controlando la producción y la vida útil de la planta. En lo que sigue profundizaremos en el tema. 🙂

2. Herramientas para poda del albaricoque o damasco

Son varias las herramientas que necesitan ser usadas para llevar a cabo la poda del albaricoque o damasco. La elección dependerá en gran medida del tipo de poda y del tamaño del frutal.

  • Tijeras de podar.
  • Serrucho
  • Motosierra.
  • Escaleras o andamio.
  • Elementos básicos de seguridad como casco y guantes.

Ten en cuenta que debes desinfectar toda herramienta de corte antes de la poda. Esto ayudará a no transmitir enfermedades, deberás hacerlo antes de comenzar la poda y cada vez que cambies de planta.

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3. Cómo podar un albaricoque o damasco

La poda del albaricoquero que, a primera vista, parece tarea difícil y complicada, resulta fácil de realizar cuando se conocen las características de su floración.

  • El albaricoquero florece en ramos del año anterior.
  • Este árbol tiende a alejar la fructificación de las ramas principales.
  • Es sumamente fructífero.
  • Su vegetación es muy vigorosa, tiene entrenudos cortos, resulta relativamente propenso a la goma y su copa exige amplia ventilación.

Dicho esto hay que mencionar que durante su vida útil será necesario llevar a cabo tres diferentes tipos de poda:

  • De Formación.
  • Productiva o de fructificación.
  • De rejuvenecimiento.

Dado que nada tiene que ver un tipo de poda con la otra, en lo que sigue desarrollaremos en detalle cada una de ellas.

3.1. Poda de formación de albaricoque

Con esta poda del albaricoque lo que se busca es formar la copa y estructura de ramas que soportará la cosecha. Para ello se deberá hacer lo siguiente.

El primer año se dejarán a la altura debida las ramas que han de constituir los brazos principales. Cuidando que su distribución sea lo más homogénea posible y que su longitud oscile de 20 1 2 5 centímetros.

El segundo y tercer año se cuidará de ir dejando dos brotes opuestos en la extremidades de cada uno de los brazos respetados por la poda del año anterior. Para iniciar la formación del vaso que habrá que constituir la copa y asegurar su perfecta ventilación. A estos brotes se les dará también de 20 a 25 centímetros de longitud.

Poda de formación en albaricoque o damasco
Albaricoquero de un año, antes y después de la poda.

En los años sucesivos, hasta que empiece la fructificación, las podas serán más largas, pues bastará recortar las ramas para contener su crecimiento. En todos los casos se amputarán los chupones y se suprimirán las ramas superfluas. Esto es, que vayan hacia el interior de la copa, que se crucen con las aceptadas como buenas o estén demasiado próximas a ellas, etcétera.

3.2. Poda de fructificación de damasco

Cuando el árbol fructifique, la poda del albaricoque es aún mas sencilla. Se suprimirán, como antes, los chupones, las ramas heridas y muertas, las roñosas, defectuosas y enfermas de goma y las que consideremos innecesarias.

Se tiende, con amputaciones moderadas, a mantener el equilibrio entre los brazos para que no se deforme la copa. Además se evitará, con despuntes, el alargamiento excesivo de las ramas de madera. Esto forzará la producción de nuevas ramas, que son las que han de fructificar al año siguiente, evitando también que se alejen del tronco.

Los brotes del año se cortarán a 10 o 12 centímetros, esto es, dejando 5 ó 6 yemas, para que dando fruto abundante se desarrolle en ellos un brote de madera en la base capaz de mantener la fructificación del año siguiente.

La imagen siguiente muestra una rama con las diversas clases de brotes, se indican con trazos rojos los cortes que deben darse al podar el damasco.

Poda de fructificación albaricoque o damasco
Rama de damasco con sus clases de brotes.

A. Chupón.

B. Brote de madera.

C. Brote mixto corto.

D. Brindilla corta.

E. Ramillete de mayo.

F. Brindilla larga.

G. Brote mixto largo.

H. Brote con ramificaciones secundarias

3.3. Poda de rejuvenecimiento de albaricoque

Cuando el damasco tiene varios años (más de 20 años) y reduce notablemente su número de frutos y su tamaño, se puede llevar a cabo una poda fuerte buscando restablecer su vigor. Dado que el albaricoque rebrota fácilmente, responde bien a una poda de rejuvenecimiento.

En general se podrán presetar tres escenarios bien diferentes en lo que respecta a la necesidad es una poda de rejuvenecimiento en el damasco:

3.3.1. Plantación en un estado de envejecimiento límite

En este caso nos encontramos con plantas con una capacidad productiva extremadamente baja. Las podas del damasco producidas en años anteriores sobre los troncos y las ramas principales, han reducido la capacidad de circulación de savia, debido a las heridas, y su crecimiento es débil.

Siempre que el patrón se encuentre en buen estado, la actuación consistirá en eliminar todo el material vegetativo por debajo del injerto, en el periodo de reposo vegetativo, con objeto de estimular la emisión de brotes del potainjerto en primavera. De las nuevas brotaciones se seleccionarán tres o cuatro por árbol para una posterior injertada.

3.3.2 Albaricoques con un grado de endurecimiento medio

En este segundo caso nos encontramos con un frutal con una capacidad limitada de emitir ramos mixtos y chupones en las zonas medias y bajas.

La edad y estado sanitario todavía nos permiten realizar una serie de actuaciones en las podas invernales del albaricoque. Consistirán en rebajar las ramas principales de forma escalonada para provocar la emisión de nuevos brotes, que nos permitan recuperar los espacios improductivos.

La realización de estos rebajes puede efectuarse en todas las ramas principales del árbol cortándolas a una altura de 80cm a 1m de la cruz. Para no tener una importante merma de producción la operación anterior se realizará en un periodo de dos años, rebajando la mitad de las ramas principales el primer año y el resto de las ramas el segundo año.

Otra forma de poder conseguir una respuesta satisfactoria en la emisión de brotes es rebajar todas las ramas de la parte superior del árbol, dejando suficientes ramas productivas y aprovechando los chupones mejor situados. Éstos se despuntarán a partir de los 20 30 cm. de la base.

En este tipo de podas los cortes que se realizan son grandes, por lo que debemos recubrirlos, pasadas entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas, con protectores de heridas para facilitar la cicatrización y evitar posibles infecciones patógenas y resecos producidos por la misma herida.

3.3.3 Albaricoques de variedades vigorosas o de porte muy erecto

En el tercer y último caso la planta presenta gran capacidad de emisión de chupones, y cuya producción se ha desplazado a las zonas más altas del árbol.

La forma que debemos podar el albaricoque es procediendo a seleccionar, durante el periodo vegetativo de primavera-verano, una serie de ramas chupones que, cuando alcancen una altura de 1 m, se arquearán o forzarán mediante ligaduras o torsiones. Así, se disminuye su capacidad de crecimiento longitudinal y forzamos la emisión de brotes anticipados a la vez que se cubren las zonas improductivas o despobladas.

En la poda de invierno se procederá al desatado de estas ramas al mismo tiempo que se despuntarán a la longitud conveniente, sobre un anticipado o una yema que esté orientada en la parte más despoblada del árbol.

4. Cuándo podar albaricoquero

La época en la que debe llevarse a cabo la poda del damasco es a finales de invierno. Procurando que tal operación no coincida con días de fuertes fríos, porque es perjudicial que quede expuesta a sus efectos la madera fresca de los cortes.

Al podar se cuidará de hacer los cortes limpios de desgarraduras y magullamientos, porque podrían producirse invasiones de goma. Además es conveniente desinfectar las herramientas de cortes antes de comenzar la poda del albaricoque, y cubrir con pasta cicatrizante los crotes de ramas de tamaño importante.

5. Vídeo explicativo poda de damasco o albaricoque

Como es costumbre dejaremos un vídeo como apoyo gráfico de la informacion de este post. Para el caso lo hemos tomado del canal Rufino Carrillo, en él se explica brevemente algunos conceptos sobre la poda del damasco.

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Bueno hasta aquí ha llegado el artículo, espero te haya quedado claro todo sobre los cuidados y poda del albaricoque. 🙂

Fuente de información:

Cultivo y poda del albaricoqueroIng. Agrónomo Francisco Pascual de Quinto, hoja divulgadora, Madrid Noviembre de 1958.

Comments

  1. Blanca Martínez -Anido

    Tengo un albaricoque que este año se ha hecho muy frondoso y no se veía el tronco lo he podadera aunque estamos en mayo al objeto de clara y no si cortar más ramas al objeto de que se vean los albaricoques o dejarlo, no se qué hacer soy del norte y poco se de este árbol

  2. Francisco

    Hola podador
    Tengo un damasco calculo de 3 años segun el vivero. En mi jardin este es el segundo invierno. O sea 4 años
    Vivo en la patagoniaargentina rio negro.
    Esta muy similar al de la foto de la poda de formacion podado. Tiene tres ramas largas y altas, apenas una o dos pequeñas a los costados.
    Como podar para cortar la altura.
    Gracias

    1. El Podador

      Hola Francisco, gracias por pasarte y comentar.

      Por lo que me dices debieras en principio recortar esas ramas altas, las cuales deben ir tomando el rol de ramas principales. Estas ramas principales al ser recortadas en primavera largaran nuevos brotes que se transformarán en tus ramas secundarias.

      Intenta que desde el tronco principal puedas seleccionar alguna otra rama fuerte para que se convierta en rama principal. Un frutal como este debe tener al menos 4 ramas principales, ubicadas equidistantemente entre si. Espero sirva la respuesta (en caso contrario sube un link con la foto de tu damasco, con una imagen puedo ayudarte mejor 😉 ). Un saludo

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